domingo, 28 de junio de 2015

Homosexualidad: Ni a favor ni en contra

Antes que nada: hace un tiempo que quería volver a escribir aquí. Sé que no es un blog leído, ni muy lleno de contenido. Tampoco le doy mucha publicidad. Este blog es básicamente un desahogo estructurado; un lugar donde tomo todo eso que digo al aire en Facebook y/o Twitter y lo convierto en un texto concreto. Mi idea original era solo escribir lo que se me viniera a la mente. Luego, hablar sobre problemas en la sociedad relacionados a la etnia y al color de piel. Ahora, he decidido expandirme hacia otras áreas, y hablar sobre otros temas relacionados al ser humano y su entorno. En este caso, hablaré de uno que me está causando una terrible jaqueca y no porque el tema en si me moleste, sino por lo gastado que está y por la "moda" en el que lo han vuelto, entre miles de cosas más. Me refiero a la homosexualidad, la bisexualidad, y toda sexualidad no promedio, por así decirlo.

Resulta que en estos días, se aprobó en Estados Unidos el matrimonio homosexual en todo el país. Las uniones homosexuales ahora deben ser reconocidas en todos los estados de EEUU, a excepción de las iglesias cristianas quienes pueden decidir si oficiar o no una boda homosexual (y, como se imaginarán, la respuesta de la mayoría es "no").

Ahora, pareciera que esto -que solo pasó en uno de muchos países- "nos debe importar a todos". Se le ha dado un protagonismo de magnitudes inconmesurables. "Love wins" es la frase de la semana, la cual a mi no logra sonarme más que una frase selectiva e hipócrita cuando se toma en cuenta que hubo un crimen de odio en una iglesia estadounidense durante este mismo mes.

No me tomen a mal. Comprendo que debe ser doloroso tener una pareja por años y querer llegar a ese momento en el que dices "casémonos y seamos una familia, aún si solo somos tú y yo". Existen homosexuales, tanto hombres como mujeres, que han tenido noviazgos de más de 70 años y no han podido casarse con la persona a la que aman. Comprendo que en ese sentido se quiera decir que "el amor gana", pero no creo que haya ganado la guerra. Esto es solo una pequeña batalla en una guerra que, a menos que comprendamos que los humanos debemos vivir juntos en humanidad, nunca vamos a ganar.

Para mí la homosexualidad no es algo a lo que me puedo poner a favor o en contra. No es una obligación que yo quiera o no cumplir. No es algo que se vaya a construir o destruir. No es algo que me quieran prohibir. Es solo una condición que tienen ciertas personas. Una característica. Yo no me puedo oponer a la gente de ojos azules, o a la gente sin brazo izquierdo, o a las personas que miden menos de 1,50m. Tampoco puedo estar a favor de ellos. ¿Cómo puedo estar a favor o en contra de una característica? Para mí, ser homosexual no te hace ni mejor ni peor persona. Es lo mismo que he dicho del cristianismo, del ateísmo y de prácticamente cualquier cosa que busca echarse flores a si misma mediante argumentos proselitistas. Uno es quien se define como persona. Somos gente diversa. Los homosexuales no son los hombres y mujeres nuevos del mundo1; solo son hombre y mujeres diferentes. Y el asunto es ese: que todos lo somos. No es que debamos unificarnos todos los seres humanos de manera homogénea, sino que debemos entender que nuestras diferencias son parte de nuestra naturaleza, y que no son razón para segregarnos más. La supervivencia humana requiere de la colaboración de diversas partes; muchas de las cuales piensan diferente e incluso de manera totalmente opuesta.

Concluyo diciendo que no entiendo a la comunidad LGBT ni a los movimientos a favor o en contra de ellos. Un transexual no es igual a un homosexual ni a un bisexual. Entonces, ¿por qué se unieron así? Digo, las identidades de género no binarias claramente no están incluidas en el plan LGBT. Tampoco los "curiosos" o "queers", aunque ahora han sido incluídos con el término LGBTQ. ¿Pero de qué nos sirven tantas etiquetas? ¿La homosexualidad va a quedar igual que el cristianismo, con "cristianos católicos romanos", "cristianos protestantes evangélicos pentecostales cuadrángulares" (todo eso junto), y toda esa terminología que divide más que lo que une? La historia nos ha enseñado que estas cosas solo llevan a la ruina. Parece que tomamos por poca cosa esl viejo adagio que dice "quien no conoce su historia, está condenado a repetirla". Unámonos, gente. No por una sola causa, sino por una sola especie. No acabemos con los debates y las argumentaciones. Acabemos con aquellas cosas que podrían hacer que el día de mañana no quede un ser en la faz de la Tierra que pueda debatir ni argumentar, sea porque se alce un régimen totalitario, o porque terminemos acabando con nosotros mismos. Acabemos con las barreras que impiden la solidaridad humana.

1. Referencia al nombre de la organización "Hombres y Mujeres Nuevos de Panamá", quienes representan a la comunidad LGBT en Panamá